“La alimentación no debería vivirse desde la culpa”: la visión de la nutricionista Araceli Yévenes y su método “Tu Porción, Tu Elección”

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Aunque estudiar nutrición no fue su primera opción, hoy Araceli Yévenes no imagina su vida lejos de esta profesión. Lo que comenzó como una decisión circunstancial terminó convirtiéndose en una verdadera pasión que hoy busca transmitir a cada persona que acompaña.

“Fue en mi primer año de universidad cuando me enamoré completamente de la nutrición”, cuenta. Y es que rápidamente descubrió que esta disciplina va mucho más allá de la pérdida de peso. “Entendí que la nutrición realmente puede salvar vidas”, explica, destacando áreas como la nutrición clínica, donde la alimentación forma parte fundamental de los tratamientos, además de la gestión alimentaria y la investigación científica.

Pero su enfoque profesional no nació solo desde la academia, sino también desde una experiencia profundamente personal. Durante su adolescencia vivió una relación compleja con la comida y con su imagen corporal. Recuerda haber seguido pautas alimentarias estrictas y poco realistas que le hicieron sentir culpa al comer y limitar momentos importantes de su vida.

“Dejé de disfrutar comidas hechas con cariño por mi abuela e incluso dejé de asistir a cumpleaños por la obsesión de alcanzar un determinado peso”, relata.

Esa experiencia la llevó a cuestionar la manera en que muchas personas viven la alimentación: desde la restricción, el miedo y la culpa. Fue entonces cuando decidió construir una forma distinta de acompañar a sus pacientes, dando vida al método “Tu Porción, Tu Elección”.

La propuesta busca enseñar que comer saludable no significa prohibir alimentos, sino aprender a equilibrar las porciones según las necesidades, objetivos y estilo de vida de cada persona. “Quise crear un enfoque realista, equilibrado y sostenible en el tiempo”, explica.

Su manera de trabajar se basa principalmente en la educación y el empoderamiento. Más que entregar una pauta rígida, busca que las personas comprendan cómo funciona su cuerpo y aprendan a tomar decisiones conscientes respecto a su alimentación.

“Lo más importante para mí no es que alguien dependa siempre de un nutricionista para alimentarse bien, sino entregarle herramientas para entender y conectar con su cuerpo”, señala.

En cada consulta, su objetivo es que las personas desarrollen una relación más amable con la comida y consigo mismas. Para ella, los logros no deberían medirse únicamente en kilos o números en una balanza, sino también en bienestar, salud, confianza y calidad de vida.

“Quiero que las personas entiendan que la alimentación también debe ser sana emocionalmente. Gracias a ella tenemos energía para caminar, estudiar, hacer deporte y perseguir nuestros sueños”, afirma.

Hoy, Araceli Yévenes busca generar un impacto positivo y duradero: ayudar a que más personas vivan la nutrición desde el equilibrio, el conocimiento y la libertad, dejando atrás la culpa y las restricciones extremas.

Combate Naval de Iquique: memoria y legado de sus héroes

Uno de los recuerdos más significativos de mi etapa escolar era la conmemoración del 21 de mayo, fecha en la que se evocaban los combates navales de Iquique y Punta Gruesa. Cada año se realizaban ceremonias solemnes en homenaje a quienes participaron de aquella jornada histórica, mientras nuestros profesores nos transmitían la importancia de la figura de Arturo Prat Chacón y de la tripulación de la corbeta Esmeralda.

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