Natasha Suanes, una profesional que rompe tabúes y acompaña a las mujeres en su autoconocimiento.
La inquietud personal por comprender la sexualidad femenina llevó a Natasha Suanes, kinesióloga especializada en piso pélvico, a abrir un camino profesional innovador en el sur de Chile. Desde 2017 se dedica a trabajar en esta área, y recientemente complementó su formación con un posgrado en sexología clínica.
“Partí por mi propia búsqueda, porque siempre fui curiosa y me gustaba leer sobre sexualidad. Con el tiempo me di cuenta de que muchas mujeres no vivían plenamente su vida sexual, y que existía un gran vacío en información y acompañamiento. Ahí encontré la forma de unir mi profesión con esta misión”, relata.
Lo que comenzó como un apoyo en la consulta, hoy se ha transformado en un servicio integral. Además de la terapia, ofrece a sus pacientes productos relacionados con el bienestar sexual —desde lubricantes y aceites hasta juguetes y juegos lúdicos—, siempre con un enfoque educativo y responsable. “No se trata solo de vender un producto, sino de enseñar cómo usarlo, de orientar, de acompañar. Porque muchas mujeres compran algo, pero luego no saben cómo integrarlo en su vida íntima”, explica.

El trabajo clínico ha estado marcado por experiencias transformadoras. Una de las que más la ha motivado a continuar fue la de una paciente que llegó con dolor en las relaciones sexuales y el anhelo de ser madre. Tras un proceso de acompañamiento, logró embarazarse. “Hoy ella está feliz esperando a su hija, y yo me emociono hasta las lágrimas cuando una paciente me dice que pudo tener relaciones sin dolor. Ahí siento que todo este esfuerzo tiene sentido”, confiesa.
Actualmente, se desempeña en el Centro Médico de la Mujer, donde recibe derivaciones constantes de especialistas, y también se da a conocer mediante redes sociales y el boca a boca. Reconoce que aún queda mucho por avanzar: “Nuestra cultura ha normalizado el silencio y la culpa en torno a la sexualidad femenina. Recién hace poco se volvió a hablar del clítoris en los libros de anatomía, después de siglos de invisibilización. Mi propósito es ayudar a que las mujeres se conozcan, se empoderen y disfruten plenamente, sin vergüenza ni tabúes”.
Con talleres, charlas y la venta de productos para despedidas de soltera y otras instancias, su proyecto sigue creciendo, pero siempre con una convicción clara: acompañar a las mujeres en un camino de autoconocimiento y disfrute consciente de su sexualidad.