Rodrigo Becerra: Un orfebre autodidacta con 24 años de experiencia creando joyas únicas

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Originario de un entorno rural, donde la conexión con la naturaleza y los materiales era parte de su vida diaria, comenzó a experimentar con el metal, el oro, la plata, el cobre y otros materiales como el cuerno de vaca y toro, sin tener acceso a formación formal o tutoriales online. A través de ensayo y error, y guiado por una insaciable curiosidad, Rodrigo se fue forjando como el artista que es hoy.

Rodrigo Becerra, orfebre autodidacta con 24 años de experiencia, ha logrado transformar su pasión por el trabajo en metales preciosos en una carrera sólida y reconocida, a pesar de no haber seguido un camino tradicional.

A temprana edad, sin saber mucho sobre la técnica, se dio cuenta de que tenía una habilidad especial para crear cosas. Con solo un alambre y un alicate comprados en un mercado, comenzó a experimentar y dar forma a sus primeras piezas de joyería, inicialmente sin referencias claras y con la ingenuidad de quien explora sin miedo a equivocarse. Fue en este proceso donde su pasión por la orfebrería cobró fuerza. A pesar de la inseguridad inicial, Rodrigo no se dejó vencer y, con el tiempo, comenzó a vender sus piezas en el Parque Forestal, en Santiago, aunque siempre con un respeto profundo por la tradición artesanal.

Uno de los materiales más singulares que Rodrigo incorpora en sus creaciones es el cuerno de vaca y toro. Influenciado por las tradiciones rurales y la versatilidad de este material, ha logrado fusionarlo con metales preciosos para crear joyas que no solo destacan por su estética, sino también por su singularidad. El cuerno de vaca y toro, con su textura natural y sus variaciones de color, ofrece una calidez y un carácter que complementa perfectamente la sofisticación del metal, convirtiendo cada pieza en una obra única.

Su viaje como orfebre no fue solo local. Viajar a Brasil y Argentina le permitió conocer otras culturas y aprender de los artesanos de esos países, lo que le abrió la mente a nuevas posibilidades. De regreso en Chile, con una visión renovada, decidió profesionalizar aún más su oficio, dejando atrás las ferias callejeras para abrir su propia tienda. Este fue un paso fundamental en su carrera, donde su trabajo comenzó a ser más apreciado y reconocido por quienes valoraban la calidad y exclusividad de sus piezas.

A lo largo de su carrera, Rodrigo ha logrado una serie de logros que avalan su destreza y creatividad. Uno de los hitos más importantes fue recibir el “Sello de Excelencia” del Ministerio de las Culturas, gracias a sus propuestas innovadoras que combinan tradición con vanguardia. De hecho, su constante búsqueda por crear piezas únicas y su habilidad para fusionar materiales como la plata y el mimbre le han valido menciones honrosas y premios, tanto en Chile como en el extranjero, destacando en eventos como el certamen “Artesanía de América” en Ecuador.

Para Rodrigo, el diseño es el verdadero diferenciador en la orfebrería. Si bien respeta profundamente la tradición artesanal, su obra siempre busca ir más allá, buscando un equilibrio entre lo clásico y lo innovador. En su trabajo, el desafío no es hacer algo más complejo, sino lograr una pieza que sea, al mismo tiempo, funcional, estética y única. Es este enfoque lo que lo ha convertido en un referente dentro del mundo de la joyería artesanal, no solo por la calidad de sus materiales, sino por la forma en que entiende y maneja cada diseño.

A pesar de la modernización del mercado, Rodrigo sigue creyendo en la venta presencial y en el contacto directo con el cliente. Si bien utiliza las redes sociales para mantener su trabajo vigente y dar a conocer algunos procesos, siempre ha preferido ofrecer piezas exclusivas y personales, evitando la reproducción masiva. Este enfoque le ha permitido desarrollar una conexión más profunda con quienes adquieren sus piezas, asegurando que cada joya tenga un sello único.

En conclusión, Rodrigo Becerra no solo ha forjado su camino como orfebre a través de la práctica constante, sino que ha logrado transformar su arte en una forma de vida, donde la pasión, la experimentación y el respeto por la tradición se combinan para crear piezas únicas. Con 24 años de experiencia, sigue demostrando que la perseverancia y el amor por lo que uno hace pueden abrir puertas y transformar lo que comienza como un simple hobby en una carrera exitosa y enriquecedora.

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