Hoy en día, nos encontramos inmersos en una vorágine de cambios constantes, moviéndonos en diversas direcciones a ritmos que nos pueden acelerar o desacelerar. El movimiento es parte inherente de nuestra existencia, sin embargo, este constante trajín no siempre contribuye a nuestro bienestar. ¿Pero qué es realmente el bienestar? Es ese estado tan preciado y valorado en el que nos sentimos a gusto, cómodos, tranquilos, felices y satisfechos. Es algo que buscamos día tras día, ya sea en una sonrisa, en un momento especial o en un abrazo.
¿Pero cuándo comienza realmente ese bienestar? Nuestra historia personal se inicia con cada amanecer, cada vez que abrimos nuestros ojos y percibimos que estamos vivos debería ser un momento pleno de gratitud. Independientemente de lo que la mente y el ruido mental nos traigan, simplemente sentir el acto de respirar y el hecho de estar presente, es el punto de partida para escribir nuestra propia historia. Con frecuencia, nos vemos atrapados en la construcción de personajes basados en expectativas externas, olvidándonos de nuestro verdadero ser y de lo que realmente deseamos ser y sentir. Nos dejamos llevar por las circunstancias, sacrificando nuestro ser y nuestro bienestar por otros, y así, nuestra historia deja de ser exclusivamente nuestra para convertirse en la de muchos.
Entonces, ¿Cómo podemos escribir nuestra propia historia? Comenzamos por reconocernos como seres merecedores de vida y satisfacción, abrazando tanto nuestros triunfos como nuestras derrotas con plenitud. Pero sobre todo, nos detenemos y nos observamos a nosotros mismos. Observamos nuestras expresiones, escuchamos nuestra voz y prestamos atención a las señales que nos envía nuestro cuerpo. ¿Qué nos dicen nuestros ojos, nuestro cabello, nuestras manos, nuestros hombros? Nos conectamos con nuestras sensaciones físicas, tan abundantes y a menudo ignoradas en el tumulto diario.
Te invito a escucharte, a sentirte, a abrazarte y a mimarte. A respirar profundamente y disfrutar de tu presencia plena, silenciando esos ruidos de la mente que a menudo nos distraen. Dedica un momento para estar en completa presencia contigo mismo, cierra los ojos y disfruta. Hoy es un nuevo día y tú tienes el poder de comenzar a escribir tu propia historia.
Un abrazo
Ester Millahueique Martínez
Fundadora de Millaray Cosméticos



